La vida de un niño es el más preciado tesoro en la medicina cubana

Para el doctor José Luis Aparicio Suárez, especialista de primer y segundo grados en Hematología, Máster en Educación Superior en Ciencias de la Salud y miembro titular de la Sociedad Cubana de Hematología, la manipulación de los hechos que acompañan al caso de un pequeño de apenas 10 años en nuestro país, en su lucha por la vida, no puede valorarse de otra forma que no sea como “una campaña de terror”.

El actual Director del área de Postgrados del Ministerio de Salud Pública no titubeó en recientes declaraciones a la prensa cubana, al valorar los sucesos como despiadados. «Han intentado –y en algunos casos lo han logrado– aterrorizar al personal médico y a familiares de pacientes, generando una agresividad desmedida que hace mucho daño».
Apuntó que es una campaña que «no habíamos tenido la experiencia de sufrirla en 30 años de ejercicio de la medicina, y que atentaba contra el principal objetivo: lograr el diagnóstico y encauzar el tratamiento de un niño, como un preciado tesoro para toda la medicina revolucionaria en nuestro país».
El doctor Aparicio deja un mensaje claro: en el ámbito de la Hematología y el tratamiento oncohematológico en la Salud cubana, la evidencia y la experiencia consolidan la confianza en un proceso terapéutico que, aunque resulte desafiante, es fruto de décadas de dedicación científica, preparación técnica y profesional en la Mayor de las Antillas y «que sufre mucho con estas campañas de desinformación, que siembran, sin dudas, un temor infundado en momentos críticos para la vida del paciente».

«Servir es nuestra gloria –concluyó–, si de pequeños aprendimos de los padres y abuelos a respetar a los médicos, con el paso de los años, con la vocación y la profesionalidad de nuestra gente, esa admiración se multiplicó y se arraigó. Por tanto, continuaremos cuidando y salvando, en beneficio del pueblo y en especial de nuestros niños, que no merecen ser utilizados por “campañas de terror” en su dolorosa lucha por la vida».