La dosis exacta: diazepam y clorodiazepóxido

Continuamos con otro encuentro de “La dosis exacta”. En el tema anterior conversamos sobre los psicofármacos y en específico el grupo de los sedantes-ansiolíticos. Hoy comentaremos sobre otros dos medicamentos más usados de este grupo en nuestro país: el Diazepam y el Clorodiazepóxido.

El Diazepam es el medicamento insigne de este grupo farmacológico. Fue sintetizado en la década de los 50 del siglo pasado por el químico polaco Leo Henryk Sternach (1908-2005), considerado el creador de las Benzodiacepinas. En 1957, el gigante farmacéutico Roche, lo convirtió en el medicamento más prescrito de la historia con el nombre comercial de Valium, el ansiolítico número uno. Tal fue su éxito que se llegó hablar de mezclarlo en el agua de los acueductos para mantener tranquilos a los pobladores.

A pesar de sus bondades, este medicamento debe usarse con mucha precaución en ancianos, niños, pacientes que padezcan de epilepsia o tengan dependencia al alcohol o drogas. Después de un uso continuado (se recomienda menos de tres semanas continuas de uso) hay riesgo de tolerancia, dependencia física y psíquica. La interrupción brusca puede producir lo que se conoce cómo Síndrome de abstinencia. Este efecto puede ocurrir con todas la Benzodiacepinas cuyos síntomas y signos abordamos en el tema anterior al describir el Alprazolam.

El Diazepam presenta múltiples interacciones con otros medicamentos como los antidepresivos, los antiepilépticos y los antihistamínicos. Aumenta el efecto sedante al mezclarse con el alcohol. No debe emplearse en el embarazo ya que atraviesa la placenta y afecta al feto. También se elimina por la leche materna, por lo que se recomienda que las mujeres que están lactando no lo usen.

Entre sus reacciones adversas, dependiendo de la dosis y la sensibilidad individual, este medicamento puede reducir la atención intelectual, alterar la capacidad de reacción y producir somnolencia o sedación sobre todo al principio del tratamiento o cuando se incrementa la dosis. Puede producir además trastornos afectivos, confusión mental, fatiga, dolor de cabeza, mareos, debilidad muscular y depresión entre otros efectos indeseables.

Clorodiazepóxido

El Clorodiazepóxido fue la primera benzodiacepina en ser sintetizada y dispuesta para su comercialización en el mundo. Las indicaciones aprobadas en Cuba incluyen el tratamiento a corto plazo de la ansiedad y el insomnio, también en los espasmos musculares y el alivio sintomático de la abstinencia alcohólica.

Al igual que el resto de la Benzodiazepinas, debe evitarse su uso durante el embarazo y la lactancia materna y debe utilizarse a bajas dosis en la tercera edad.

Sus reacciones adversa más frecuentes incluyen somnolencia, confusión mental e incoordinación de los movimientos voluntarios.

Puede también producir alteraciones visuales, temblores, dolor de cabeza y vértigos aunque con menos frecuencia.

Los pacientes que están usando antihipertensivos, antidepresivos, antihistamínicos y antipsicóticos (Clorpromacina, Haloperidol, Quetiapina así comoTioridazina y Trifluoperacina) deben saber que puede haber interacciones e incrementar el efecto sedante con los consiguientes síntomas y signos negativos.

Debe recordarse que no se debe detener abruptamente el tratamiento, ni ingerir bebidas alcohólicas durante este.

Muchas gracias por su atención. Mantendremos esta sección de forma quincenal. En el próximo tema abordaremos los antidepresivos como parte de los psicofármacos más usados en el país.

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