Dr. Jos√© Angel Portal Miranda: “Que el esp√≠ritu de solidaridad sea tan profundo en ustedes que no se borre nunca” (+ Fotos)

Ministro de Salud P√ļblica, Dr. Jos√© Angel Portal Miranda ofreci√≥ las palabras centrales del acto.

Compa√Īero Miguel D√≠az Canel-Berm√ļdez, Presidente de la Rep√ļblica de Cuba, dem√°s miembros de la presidencia

Distinguidos representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país que nos honran con su presencia.

Invitados aquí presentes.

Queridos profesores y estudiantes.

Compa√Īeras y compa√Īeros:

Hay en la historia reciente de Centroamérica hechos que no se olvidarán.

Transcurr√≠an los √ļltimos meses del a√Īo 1998, en los que la muerte y la destrucci√≥n imperaban en varios pa√≠ses centroamericanos y del Caribe, tras los devastadores efectos de los huracanes George y Mitch por esa regi√≥n, que cobraron un saldo de m√°s de 11 mil vidas.

Pero podemos decir, que esta cat√°strofe dio a luz una esperanza.

Esa triste y conmovedora realidad, motivó al Líder histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a gestar dos programas de Salud de gran concepción humanista para mitigar el dolor de estos pueblos hermanos, como expresión cimera del principio solidario que ha caracterizado a la Revolución Cubana.

Uno de ellos, el Programa Integral de Salud, con el envío de forma gratuita de brigadas médicas para garantizar atención de primer orden a todos los necesitados.

Pero la idea de Fidel iba m√°s lejos que enviar profesionales de la salud a Centroam√©rica, propuso comenzar la formaci√≥n de m√©dicos de estos pa√≠ses en Cuba, creando as√≠, esta Escuela Latinoamericana de Medicina, para la formaci√≥n de recursos humanos de Centro Am√©rica, el Caribe, resto de Latinoam√©rica, √Āfrica y otras regiones del mundo, con el objetivo de fomentar servicios de salud, principalmente para los m√°s pobres y despose√≠dos.

Por esta razón, en menos de tres meses se realizaba la remodelación de la Escuela Naval Granma, como un gesto altruista de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias para esta misión, la cual recibía en febrero de 1999 los primeros estudiantes, con vista a iniciar un curso introductorio, y siete meses después el primero de la carrera de Medicina, con una matrícula de mil 929 estudiantes de 19 países.

Tuvo su inauguraci√≥n oficial el 15 de noviembre de ese propio a√Īo, en el marco de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, con la participaci√≥n de numerosos presidentes y jefes de delegaciones de dichas naciones.

En ocasión de la primera graduación de este gran proyecto, nuestro invicto Comandante en Jefe les expresaba

“Lo m√°s importante habr√° de ser su consagraci√≥n total al m√°s noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar la salud. M√°s que m√©dicos, ser√°n celosos guardianes de lo m√°s preciado del ser humano; ap√≥stoles y creadores de un mundo m√°s humano‚ÄĚ.

Es el principio que ha regido el trabajo de esta trascendente y colosal obra hasta nuestros días, en que celebramos jubilosos el XX Aniversario de su creación con este acto.

Estimados invitados

Cuando en el a√Īo 2014 el entonces secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, visit√≥ la Escuela Latinoamericana de Medicina expres√≥: ‚ÄúHe podido apreciar en comunidades diversas, muchas olvidadas, un factor com√ļn: los m√©dicos cubanos o formados en Cuba, que est√°n all√≠ ayudando a salvar vidas”.

As√≠ dec√≠a el alto funcionario, quien elogiaba adem√°s los aportes del sistema de salud cubano a la salud universal y a la cooperaci√≥n Sur-Sur y aseguraba que Cuba ofrec√≠a ‚Äúuna nueva visi√≥n del mundo de generosidad y solidaridad: todos somos uno, humanos y hermanos. La salud tiene que dejar de ser privilegio de unos pocos para convertirse en derecho de muchos“.

Hoy estamos aqu√≠, en esta instituci√≥n que el propio Ban Ki Moon calificara como ‚Äúla escuela m√©dica m√°s avanzada del mundo‚ÄĚ, y que al cumplir este pr√≥ximo 15 de noviembre dos d√©cadas de fundada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ha probado con creces no solo ser un proyecto visionario, nacido para mejorar la calidad de vida de los que nac√≠an y mor√≠an sin haber tenido la oportunidad de contar con la atenci√≥n de un m√©dico en cualquier rinc√≥n del planeta, sino un s√≠mbolo en materia de colaboraci√≥n en salud entre Cuba y cientos de naciones del orbe.

¬ŅC√≥mo es que casi 30 000 j√≥venes de m√°s de 100 pa√≠ses terminaron en Cuba para estudiar Medicina y ahora est√°n transformando sus comunidades? ¬ŅC√≥mo puede un pa√≠s peque√Īo y pobre, adem√°s bloqueado, hacer algo as√≠ sin esperar nada a cambio?

Estas pueden ser las preguntas de muchos, y la respuesta está aquí, en la Escuela Latinoamericana de Medicina РELAM, y en una larga historia de cooperación médica de la Mayor de las Antillas con el mundo.

La respuesta est√° en que los m√©dicos cubanos son los primeros en llegar y los √ļltimos en retirarse, en la vocaci√≥n humanista de nuestro proyecto revolucionario, en las ense√Īanzas del m√©dico guerrillero Ernesto Che Guevara, de Fidel y de Ra√ļl, en la concepci√≥n martiana de la naci√≥n cubana.

Desde que abri√≥ sus puertas, esta escuela se convirti√≥ en la casa que extendi√≥ los brazos a miles de j√≥venes pobres y sin recursos, que pudieron hacer realidad su sue√Īo de convertirse en excelentes profesionales de la salud, no solo competentes, sino tambi√©n preparados cient√≠ficamente, que tuviesen en su formaci√≥n, como esencia, al hombre, y que respondiesen a los intereses de las grandes poblaciones; condici√≥n indispensable para lograr una cobertura universal de salud.

As√≠ ha sido en estos veinte a√Īos, en que m√°s que una instituci√≥n docente, la ELAM ha sido un lugar donde se cultivan el respeto y el amor a la humanidad, y cientos de j√≥venes de culturas, procedencias, fe e idiosincrasia diversas, encuentran un proyecto com√ļn.

Lo √ļnico que se les exige a los j√≥venes que vienen a la ELAM es que no olviden. No ya a Cuba, sino de d√≥nde vienen. De ese barrio humilde, marginado. Lo √ļnico que se les pide es que devuelvan lo aprendido.

El propósito de esta escuela desde un principio no fue otro que el de formar médicos orientados hacia el trabajo de la atención primaria de salud, como escenario fundamental de su actuación profesional. También prioriza que tengan acceso a una elevada preparación científica, humanista, ética y solidaria, para que sean capaces de actuar en su entorno, satisfacer las necesidades de salud de sus pueblos y contribuir al desarrollo humano sostenible.

No nos han defraudado. Algunos de los m√©dicos salidos de estas aulas han llegado a ser ministros de salud de sus pa√≠ses, y el denominador com√ļn en todos ha sido el elevado desempe√Īo en el cumplimiento de su labor.

Carissa Etienne, directora de la Organizaci√≥n Panamericana de la Salud, durante la visita que realizara a la ELAM, junto al Director General de la Organizaci√≥n Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, como parte de la agenda de la Convenci√≥n Internacional Cuba-Salud 2018, expres√≥: ‚ÄúLa ELAM es un ejemplo de c√≥mo empoderar a los pa√≠ses para que no dependan de la ayuda externa que en ese momento Cuba y otras naciones tuvieron que desplegar para atender los estragos del terrible hurac√°n Mitch, que golpe√≥ tan duramente Centroam√©rica‚ÄĚ.

En palabras de la directora de OPS, la ELAM es reconocida mundialmente por formar ese tipo de recursos humanos para la salud que necesitamos en todos los pa√≠ses, para avanzar hacia la salud universal. ‚ÄúUna universidad que se compromete con el desarrollo social, con el desarrollo sostenible de los pueblos d√°ndole oportunidades a quienes en general quedan excluidos de las escuelas de medicina que, en muchos casos, se concentran en las √©lites de nuestros pa√≠ses‚ÄĚ, afirm√≥.

As√≠ ha sido, sobran las historias inspiradoras tejidas en las manos de estas muchachas y muchachos, que no dudaron, por ejemplo, en acudir a Hait√≠ cuando el devastador terremoto del a√Īo 2010 sacudi√≥ esta tierra y desat√≥ una epidemia de c√≥lera. M√°s de 300 egresados de la ELAM fueron por sus propios medios y se incorporaron junto a la brigada Henry Reeve de m√©dicos cubanos a ayudar al pueblo haitiano. La semilla hab√≠a crecido.

Estimados invitados

Adem√°s de la formaci√≥n de recursos humanos en el exterior y en Cuba, son muchos m√°s los ejemplos de lo que en el campo de la salud nuestro pa√≠s ha representado para otros pueblos, desde la ayuda que en 1960 brindara a Chile, luego de un fuerte terremoto que caus√≥ grandes da√Īos, p√©rdidas materiales y humanas en ese hermano pa√≠s; el nacimiento de la Colaboraci√≥n M√©dica cubana en 1963 en la Rep√ļblica de Argelia, hasta su extensi√≥n a pa√≠ses de √Āfrica, Am√©rica, Medio Oriente y Asia.

En estos 55 a√Īos de colaboraci√≥n m√©dica internacional, sobresalen adem√°s, el surgimiento en el a√Īo 2003 del Programa ‚ÄúBarrio Adentro‚ÄĚ en la Rep√ļblica Bolivariana de Venezuela, con la participaci√≥n de m√°s de 147 mil colaboradores, y la ‚ÄúOperaci√≥n Milagro‚ÄĚ, en el a√Īo 2004, la que ha devuelto o mejorado la visi√≥n a m√°s de 3 millones de pacientes de 35 pa√≠ses de Am√©rica Latina, el Caribe y √Āfrica.

Pero, un momento distintivo en la larga y fecunda historia de la solidaridad y el internacionalismo m√©dico cubano tuvo lugar en el a√Īo 2005, cuando luego del paso del hurac√°n Katrina Fidel creara y nos dejara, como alivio al dolor, la esperanza que reparte un contingente especializado en situaciones de desastres y graves epidemias: el Contingente Internacional Henry Reeve‚ÄĚ, que ha cumplido riesgosas misiones de ayuda sanitaria y humanitaria con 28 Brigadas en 21 pa√≠ses.

Todas han sido importantes, pero quiz√°s por su envergadura, por lo que significaba encarar una enfermedad mortal y f√°cilmente propagable, destaca entre todas estas misiones la participaci√≥n de Cuba en el combate a la epidemia de √Čbola en Sierra Leona, Guinea Conakry y Liberia, con la presencia de 256 profesionales de la Salud que partieron a luchar contra la muerte. Vale apuntar que m√°s de 17 mil manifestaron su disposici√≥n a partir hacia √Āfrica Occidental.

La hoja de la colaboraci√≥n m√©dica cubana en salud es mucho m√°s extensa: sobresalen en esas l√≠neas el impacto social fruto de programas como el de atenci√≥n a personas v√≠ctimas del desastre nuclear de Chern√≥bil, con m√°s de 26 mil pacientes tratados, en su mayor√≠a ni√Īos; el Estudio Gen√©tico y Psicosocial que evalu√≥ a m√°s de un mill√≥n 200 mil personas con discapacidades, en seis pa√≠ses de la regi√≥n miembros del Alba, y m√°s recientemente, el Programa ‚ÄúM√°s M√©dicos para Brasil”, un claro ejemplo de colaboraci√≥n ‚ÄúSur-Sur‚ÄĚ que permiti√≥ asegurar el acceso a servicios de salud a m√°s 60 millones de personas, de los cuales 45 millones fueron cubiertos por los m√°s de 19 mil colaboradores cubanos que participaron en este proyecto.

Ellos llegaron a municipalidades de alta vulnerabilidad socioeconómica y de difícil acceso, y a más de una treintena de distritos indígenas del Amazonas, donde nunca antes había llegado un médico.

Cuba, en estas casi seis d√©cadas de iniciada la cooperaci√≥n, ha estado presente en 164 pa√≠ses con m√°s de 400 mil profesionales, los que han realizado mil 900 millones de consultas, 13 millones 777 mil intervenciones quir√ļrgicas, y en nuestras universidades hemos graduado 36 mil 962 profesionales de 149 pa√≠ses, lo que ha generado un amplio reconocimiento internacional de gobiernos, organizaciones y organismos internacionales, pero sobre todo, de las poblaciones a las que hemos brindado ayuda.

Lo extraordinario para muchos es que Cuba contin√ļe proporcionando salud y educaci√≥n a su pueblo, y compartiendo lo que tiene con el resto del mundo, aun bajo las limitaciones del f√©rreo bloqueo econ√≥mico, comercial y financiero que por casi 60 a√Īos nos han impuesto los diferentes gobiernos de los Estados Unidos de Norteam√©rica, y cuyos costos materiales en el sistema de salud cubano superan la exorbitante cifra de dos mil 900 millones de d√≥lares.

Una política hostil que entorpece la adquisición de tecnologías, materias primas, reactivos, medios de diagnóstico, equipos y piezas de repuesto, así como medicamentos para el tratamiento de enfermedades graves, como el cáncer.

A pesar de ello, la prioridad dada por el Estado al desarrollo de la Salud nos ha permitido contar con 101 mil 619 médicos, una proporción de nueve por cada mil habitantes, la más alta del mundo. Hoy se encuentran en aulas alrededor de 100 000 estudiantes de las diferentes carreras de las Ciencias Médicas, y no nos detendremos.

En resultados, Cuba exhibe por m√°s de 10 a√Īos consecutivos una tasa de mortalidad infantil por debajo de 5 por cada 1000 nacidos vivos, el 99% de los partos institucionales, la eliminaci√≥n de 14 enfermedades infecciosas, seis de ellas por el Programa de Inmunizaci√≥n con 11 vacunas, de las cuales 8 son de producci√≥n nacional. Fue eliminada la transmisi√≥n vertical madre-hijo del VIH/Sida, primer pa√≠s en alcanzar este importante resultado y que ha ratificado los a√Īos sucesivos. Nuestra naci√≥n mantiene una expectativa de vida de 78,45 a√Īos, indicadores comparables con los pa√≠ses m√°s desarrollados de mundo

Estimados invitados

Intentar criminalizar nuestra cooperación médica, un ataque constante del Gobierno de los Estados Unidos que busca denigrar el trabajo altruista que por casi seis décadas han protagonizado cientos de miles de hombres y mujeres, es inaceptable.

Como dijera el Presidente de la Rep√ļblica de Cuba Miguel D√≠az Canel-Berm√ļdez, en la Clausura del Encuentro Antimperialista de Solidaridad por la Democracia y contra el Neoliberalismo, el pasado 3 de noviembre

Tratan de desacreditar un esfuerzo noble y solidario, que el mundo entero reconoce y que junto a la ELAM y la Brigada Henry Reeve contra catástrofes naturales, constituyen la expresión más genuina y exitosa de la Cooperación entre países en vías de desarrollo

Es un guión preconcebido, donde no sorprende para nada que estimular la deserción de los galenos sea el trasfondo de su postura, en un contexto donde la fuerza de trabajo calificada es la principal potencialidad de la Mayor de las Antillas, y donde los médicos cubanos o los formados en Cuba de otros países, promueven una imagen positiva del país, al tiempo que se desarrollan formas de cooperación sur-sur. No nos perdonan que demostremos en la práctica que es posible otro modelo de salud, de relaciones y que garantizar salud a los pueblos no depende tanto de recursos materiales, sino de voluntad y compromiso político.

Puede el Gobierno de los Estados Unidos aferrarse a tratar de destruir los gobiernos y movimientos progresistas del mundo y de la región, puede recrudecer el bloqueo y, aun así, la colaboración cubana se va a mantener. Cuba continuará ofreciendo sus experiencias, recursos humanos especializados y mantendrá a disposición sus universidades médicas para la formación de profesionales y técnicos en el campo de la salud, así como los productos de la industria médico farmacéutica y biotecnológica para incidir en el alcance de la cobertura sanitaria universal.

Antes de finalizar mis palabras, deseo transmitirles una calurosa felicitaci√≥n y un profundo reconocimiento en nombre de nuestro Partido, el Gobierno y el Ministerio de Salud P√ļblica, a los directivos, claustro profesoral y trabajadores en general, de este gran centro de altos estudios, que con su tenaz labor han cumplido el solemne compromiso de formar como m√©dicos a miles de j√≥venes, de los lugares m√°s pobres de todos los continentes y ratificarles nuestra convicci√≥n de que continuar√°n cumpliendo con √©xito esta noble, humana y hermosa misi√≥n.

A todos los graduados y a los estudiantes, que hoy cursan sus estudios de pre y post grado en este proyecto, los exhortamos a continuar esforz√°ndose cada d√≠a para alcanzar sus prop√≥sitos, a ser fieles a los principios que entra√Īan esta noble y sacrificada profesi√≥n. Que el esp√≠ritu de solidaridad sea tan profundo en ustedes, que no se borre nunca. Est√©n siempre orgullosos de esta escuela, la Escuela Latinoamericana de Medicina, por la contribuci√≥n realizada a su formaci√≥n en verdaderos profesionales de la salud.

Dec√≠a Jos√© Mart√≠, nuestro H√©roe Nacional: ‚ÄúHaga hombres, quien quiera hacer pueblos‚ÄĚ.

Bajo esa premisa del Apóstol, formar médicos de bien, desde la solidaridad, que en Cuba es sentimiento de nación, es otra manera de hacer crecer los pueblos del mundo.

No tenemos dudas que aqu√≠, frente al mar que rodea la Escuela Latinoamericana de Medicina, de punta a punta, podr√°n alcanzar sus sue√Īos de hacerse m√©dicos muchos m√°s j√≥venes del mundo.

Hasta la victoria siempre

Muchas gracias.

Con un desfile de estudiantes de la ELAM, vistiendo sus trajes típicos y hondeando la bandera de sus países, inició el acto central por el XX Aniversario de la ELAM.
El presidente de la Rep√ļblica de Cuba, Miguel D√≠az Canel Berm√ļdez presidi√≥ el acto por el XX Aniversario de la Escuela Latinoamericana de Medicina
‚ÄúA viente a√Īos de su inauguraci√≥n, podemos decir sin temor a equivocarnos que la Escuela Latinoamericana de Medicina, ha cumplido con Fidel y con su certera estrategia para ayudar a los pobres del mundo‚ÄĚ, expres√≥ el Dr. Antonio L√≥pez Guti√©rrez, rector de esta escuela
Dr. Patrick Delly es el presidente de la Sociedad Médica Internacional de Egresados de la ELAM, Director Nacional de Higiene y Epidemiología de Haití, y egresado de la primera graduación de esta escuela.
La Escuela Latinoamericana de Medicina concedi√≥ el t√≠tulo Honoris Causa al Dr. Jos√© Miyar Barrueco, conocido cari√Īosamente como Chomy, quien con gran optimismo e incondicionalidad ha asesorado desde sus inicios a la ELAM.
Dr. Jos√© Angel Portal Miranda entreg√≥ un reconocimiento del Ministerio de Salud P√ļblica a la Escuela Latinoamericana de Medicina, por los resultados alcanzados en la formaci√≥n de profesionales de la salud para el mundo
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