Día Mundial contra la Rabia

El Día Mundial contra la Rabia, establecido por la Alianza Global para el Control de la Rabia (GARC) y reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada 28 de septiembre es una jornada trascendental para recordar que la prevención de enfermedades en los animales no solo protege su salud y bienestar, sino que es uno de los pasos más efectivos que se puede dar para proteger la salud de las personas y el medioambiente.

La fecha elegida tiene un significado especial. Ese día, pero en 1895, fallecía Louis Pasteur, científico francés y creador de la vacuna antirrábica.

El Día Mundial contra la rabia es una oportunidad para promover la lucha contra esta enfermedad, aumentar la concientización sobre su prevención y conmemorar los logros alcanzados.

Nunca antes en la historia, la palabra “vacuna” ha adquirido las dimensiones que tiene en la actualidad. La pandemia de COVID-19 ha suscitado muchas dudas, conceptos erróneos y noticias falsas sobre las enfermedades, su propagación y sobre la vacunación en general. Por eso, el lema del Día Mundial contra la Rabia 2021 es: “RABIA: HECHOS, NO MIEDO“, que destaca la importancia de crear conciencia sobre la enfermedad, vacunar a la población animal y educar a las personas sobre los peligros de la rabia y cómo prevenirla. 

En la región de las Américas, la actual pandemia y las restricciones de salud pública inherentes a la misma, no impidieron que los países mantuvieran los compromisos con las acciones de vigilancia y prevención de la rabia, ya que son actividades consideradas prioritarias e impostergables.

Las acciones para la eliminación de la Rabia humana transmitida por el perro en las Américas se iniciaron en 1983, con el lanzamiento del Programa Regional de Eliminación de la Rabia de la OPS, coordinado por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria de la Organización Panamericana de la Salud.

Desde entonces, la incidencia de la Rabia humana transmitida por perros en las Américas se ha reducido cerca de 98%, de 300 casos notificados en 1983 a 6 casos en 2021 hasta el momento. Casi todos los casos humanos actuales son debido principalmente a transmisiones de animales silvestres, en su mayoría los murciélagos hematófagos.

Este avance es el fruto de campañas masivas de vacunación canina a nivel regional, de la sensibilización de la sociedad y de la ampliación de la disponibilidad de la profilaxis pre y post exposición al 100% de la población expuesta al virus. Los resultados alcanzados en los últimos 38 años permiten afirmar que el logro de eliminar la rabia humana de origen canina (variante 1 y 2) en el continente americano está muy cerca. ¡A los miedos se los combate con hechos! 

En Cuba existe riesgo de infección por rabia debido al número de personas lesionadas que se reportan anualmente y la circulación del virus en diferentes especies animales. En los dos últimos años se han reportado cuatro casos de rabia humana, personas lesionadas por perros y gatos que no acudieron al sistema de salud oportunamente. De ahí que es importante ante cualquier lesión por un animal, lavar la herida con abundante agua y jabón y asistir a la institución de salud más cercana a la mayor brevedad posible. Además de mantener las mascotas saludables, vacunadas y evitar que deambulen por las calles sin control.

El programa de vigilancia prevención y control de la rabia considera la visión de UNA SALUD y la estrategia del país en función del bienestar animal, con el objetivo de adoptar las medidas necesarias se ha orientado solo realizar control de poblaciones de animales vagabundos en áreas de control de foco de enfermedades zoonóticas y  la eutanasia de los animales resultantes de la captura que no sean dados en adopción, se realizará utilizando barbitúricos (método recomendado por los organismos internacionales). Además se trabaja en el mejoramiento de los Centros de Observación Animal, la actualización de los documentos normativos del programa y la capacitación del personal de salud.

Exhortamos a la  personas a  satisfacer las necesidades básicas de sus mascotas que incluye:

  • Proporcionar alimentos y agua segura.
  • Garantizar espacio vital y ambiente confortable.
  • Garantizar que no padezcan dolor, lesión y enfermedad.
  • Evitar que sientan miedo, angustia y estrés.

Cuando observe en los animales cambios de conducta, signos o síntomas de enfermedad; informe a las autoridades de salud o de sanidad animal, de esta forma contribuye en las actividades de prevención y control de enfermedades zoonóticas. El trabajo colaborativo entre las instituciones, profesionales veterinarios y la población logrará acercarnos cada día más al objetivo de poner fin a las muertes humanas por rabia transmitida por perros para el año 2030.

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