23 de mayo de 1963: Primera misi贸n m茅dica internacionalista cubana


Ernesto Che Guevara con la brigada m茅dica en Sidi Bel Abbes

El 23 de mayo de 1963, un vetusto avi贸n Britania de Cubana de Aviaci贸n con 29 m茅dicos, cuatro estomat贸logos, 14 enfermeros y siete t茅cnicos de la salud, viajaron con destino a Argelia.聽Se iniciaba as铆 la聽primera misi贸n m茅dica internacionalista cubana聽en la historia de la Revoluci贸n, que durante m谩s de 50 a帽os ha prestado sus servicios desinteresadamente a los m谩s necesitados en 脕frica, Am茅rica Latina y Asia.

Argelia logr贸 la independencia de Francia el 3 de julio de 1962. Ahmed Ben Bella, a los pocos d铆as de su elecci贸n como primer ministro, lleg贸 a Nueva York (15 de octubre) para participar en la ceremonia de admisi贸n de Argelia en las Naciones Unidas. Al siguiente d铆a tom贸 un avi贸n de Cubana de Aviaci贸n para dirigirse a la Isla del Caribe.

En el aeropuerto internacional Jos茅 Mart铆 de La Habana lo esperaba el Comandante en Jefe, Fidel Castro. Las 36 horas que dur贸 su estancia en Cuba fueron de trabajo intenso, con prolongados intercambios entre los dos estadistas.

Unas pocas horas despu茅s de la visita de Ben Bella, Fidel pronunci贸 un discurso en la inauguraci贸n de la Escuela de Medicina Playa Gir贸n de La Habana, donde plante贸 la idea de enviar una brigada m茅dica para ayudar a esa naci贸n, que tras la independencia sufri贸 la salida en masa de los m茅dicos franceses, al punto de quedar solo 600 galenos en el pa铆s, 285 argelinos y los otros voluntarios que prestaban servicio por per铆odos cortos, para atender a cerca de 11 millones de habitantes.

En su discurso Fidel se帽al贸:


芦La mayor铆a de los m茅dicos de Argelia eran franceses y muchos han abandonado el pa铆s. Hay cuatro millones m谩s de argelinos que de cubanos y el colonialismo les ha dejado muchas enfermedades, pero tienen solo un tercio 鈥攅 incluso menos鈥 de los m茅dicos que nosotros tenemos. [鈥 Por eso les dije a los estudiantes que necesit谩bamos 50 m茅dicos como voluntarios para ir a Argelia.


Estoy seguro de que no faltar谩n voluntarios [鈥 Hoy podemos enviar solo 50, pero dentro de 8 o 10 a帽os, qui茅n sabe cu谩ntos, y estaremos ayudando a nuestros hermanos [鈥 porque la Revoluci贸n tiene el derecho de recoger los frutos que ha sembrado. [鈥禄

Las palabras de Fidel tuvieron una inmediata respuesta por parte de numerosos m茅dicos que ofrecieron su disposici贸n para ir a ayudar a los valerosos argelinos que hab铆an defenestrado, a sangre y fuego, al r茅gimen colonial franc茅s.

De octubre de 1962 a mayo de 1963 se recogieron las proposiciones de los voluntarios, casi todos graduados antes del triunfo de la Revoluci贸n o tras reiniciadas las clases en la Universidad de La Habana en 1959 (hab铆a sido clausurada por el r茅gimen de Batista desde 1956), y se inici贸 el proceso de selecci贸n.

El doctor Pablo Resik Habib, quien fungi贸 como jefe de esa primera brigada m茅dica, tiene muchos recuerdos y an茅cdotas que narrar.聽Expresa Resik que aquella misi贸n se estableci贸 bajo el concepto de la voluntariedad.聽Se estructur贸 sobre esa base, pues nadie fue presionado ni obligado a participar, y desde entonces, en todas las misiones internacionalistas, ese concepto ha primado. Muchos m谩s de los que fueron, indica, estaban dispuestos a cumplir con la tarea.

Recuerda que al frente iba el doctor Jos茅 Ram贸n Machado Ventura, ministro de Salud P煤blica, y el doctor Gerald Simon, quien era viceministro de ese organismo. Despu茅s de ubicar a los internacionalistas, Machado regresa y Simon se queda al frente para acabar de asentar la misi贸n.

Fueron destinados a los lugares de acuerdo con las necesidades planteadas por las autoridades argelinas y asignados a seis ciudades. En Argel se ubic贸 un estomat贸logo; en Blida, seis m茅dicos, un estomat贸logo, tres enfermeros y tres t茅cnicos; en Sidi-Bel-Abb茅s, 12 m茅dicos, dos estomat贸logos, cinco enfermeros y tres t茅cnicos; en Constantina, cinco m茅dicos, cuatro enfermeros y un t茅cnico; en S茅tif, tres m茅dicos, un t茅cnico y un enfermero; y en Biskra, dos m茅dicos, dos enfermeros y un t茅cnico, contando al jefe de la misi贸n.

Se帽ala Resik que en medio del desierto, en peque帽os grupos, conoc铆an ya de la labor de los galenos cubanos. Algunos a veces hasta los invitaban a sus bodas, que es una experiencia completamente distinta a la nuestra. Concurri贸 a dos o tres, cosa que ellos no hacen con frecuencia, pues son actividades muy cerradas por la religi贸n musulmana.

Recalca Resik que est谩 muy feliz de haber dado ese aporte, y a la par se siente deudor de la Revoluci贸n por aquella experiencia humana, pol铆tica, cultural y cient铆fica, pues recibi贸 mucho m谩s de lo que dio, y a帽ade el destacado galeno que son miles los cubanos que han hecho misiones internacionalistas en diversos campos y que se ha forjado una conciencia nacional sobre esa ayuda que ya forma parte de nuestra tradici贸n y cultura solidaria.

Otra de las profesionales que entrevist茅 para la confecci贸n del libro Historias Secretas de M茅dicos Cubanos, fue Sara Perell贸, quien naci贸 el 15 de abril de 1920 (falleci贸 hace tres a帽os), se gradu贸 como m茅dico en 1953 y tuvo tambi茅n el orgullo de integrar la primera brigada m茅dica internacionalista cubana. Al llegar a Argelia la ubican en Sidi Bel Abb茅s.

Explic贸 la doctora que como pediatra hac铆a guardias todos los d铆as, y cuando no estaba trabajando se pon铆a a estudiar el idioma 谩rabe. Escrib铆a mucho pues le hac铆a un diario a su mam谩.

Se sinti贸 muy bien, asegura, pues se integr贸 bastante a esa cultura, y los ni帽os y las familias la quer铆an. Para ella la alimentaci贸n fue lo que m谩s trabajo le cost贸, pues los argelinos comen con picante. Sin embargo, comparti贸 mucho con las familias y com铆a con ellos, en la misma forma que lo hac铆an.

Para atender a los pacientes le pusieron a una traductora, que sab铆a franc茅s y 谩rabe. De todas formas, comenz贸 a aprender 谩rabe solo por el sonido para no tener que suspender la consulta si la joven no iba.

Conoc铆a a una familia cuyos integrantes eran sus pacientes. El hombre ten铆a una bodega y ella los visitaba para preguntarles c贸mo se dec铆an ciertas palabras en 谩rabe. Aprendi贸 la fon茅tica del uno al veinte y palabras clave para comunicarse.

Una tarde, a Sara y a los dem谩s internacionalistas les avisaron que a las siete de la ma帽ana del siguiente d铆a, el Che vendr铆a a visitarlos y que deb铆an ir a la Casa de Gobierno. Temprano en la ma帽ana sali贸 caminando junto a otra compa帽era y cuando llegaron al lugar de la cita, el 13 de julio de 1963, ya el Che los estaba esperando en la puerta. Rememora bien la fecha porque era el aniversario de su boda. Se tomaron unas fotograf铆as y se sentaron a conversar con el Guerrillero Heroico, quien les hizo muchas preguntas y les pidi贸 que le expusieran los inconvenientes y las an茅cdotas que creyeran interesantes.

Sara tambi茅n daba consultas en la Sant茅e, que era el policl铆nico general, y despu茅s sal铆a a las diferentes zonas rurales en un cami贸n que ten铆an los franceses, preparado con los equipos de salud necesarios. Llegaban al campo, tocaban el claxon y los pacientes se agrupaban alrededor del veh铆culo en espera de su turno.

Al definir su sentir sobre esa misi贸n, la doctora Sara Perell贸 respondi贸:聽芦Nos sentimos m谩s crecidos, m谩s humanos, m谩s 煤tiles, y comprendimos que nuestra carrera ten铆a un sentido m谩s elevado del que le hab铆amos dado禄.

Dos a帽os y dos meses despu茅s, el 23 de julio de 1965, la primera brigada m茅dica internacionalista regres贸 a Cuba, despu茅s de ser los pioneros de esas humanas y nobles misiones que otros miles de integrantes de la salud han llevado a decenas de pa铆ses y pueblos del mundo.

(Tomado de Juventud Rebelde)

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