Israel Borrajero: el eterno profesor de Anatomía Patológica

Perfil del autor
Lic. Lorena Ch√°vez Fern√°ndez
Periodista de Agencia Cubana de Noticias

Periodista de la Agencia Cubana de Noticias. Licenciada en Periodismo en la Facultad de Lenguas y Comunicaci√≥n de la Universidad de Camag√ľey Ignacio Agramonte Loynaz (2018). Colaboradora del sitio web del MINSAP.

Perfil del autor
Lic. Sheila Noda Alonso
Periodista de Agencia Cubana de Noticias

Periodista de la Agencia Cubana de Noticias. Licenciada en Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2020). Colaboradora del sitio web del MINSAP.

Israel Borrajero Martínez, Jefe del Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Hermanos Ameijeiras, en entrevista exclusiva para la Agencia Cubana de Noticias (ACN), en La Habana, Cuba, el 26 de agosto de 2021. Tomado de ACN.

Eran las nueve de la ma√Īana del jueves 9 de septiembre de 2021 y en el cuarto piso del Hospital Cl√≠nico Quir√ļrgico Hermanos Ameijeiras, en una peque√Īa aula, un equipo de investigadores estudiaba c√©lulas y muestras de diferentes tejidos.

Detrás del microscopio, como cada martes y jueves desde abril de 2020, se encontraba el Doctor en Ciencias Israel Borrajero Martínez, a quien la determinación por comprender el comportamiento de las enfermedades lo llevó a estudiar Medicina y también a tratar de entender el SARS-CoV-2.

Han pasado varios jueves desde aquel √ļltimo d√≠a en el que quedaron tantos pendientes, porque para el galeno, a los 91 a√Īos de edad, la jubilaci√≥n no estaba entre sus planes.

El 10 de septiembre fue de luto para la ciencia y la anatomía patológica cubana, al decirle adiós al eminente patólogo, creador de una centena de departamentos de la disciplina en el país y formador de varias generaciones de especialistas.

‚Äú¬ŅMuchachitas y el cafecito de hoy? A veces pienso que va a entrar por la puerta y nos har√° esa habitual pregunta. Despu√©s de su partida nunca m√°s llev√© la cafetera. No pod√≠a. Para nosotros compartir con √©l durante ese tiempo, aprender junto a √©l, era especial. Su muerte fue algo chocante y no hay un d√≠a que no lo recordemos‚ÄĚ, dijo la doctora Teresita Montero Gonz√°lez.

Tomado de ACN

Cuando muchos tem√≠an el contagio con la reci√©n descubierta COVID-19, ella fue la primera que realiz√≥, en el Hospital Militar Central Dr. Luis D√≠az Soto (conocido como Naval), autopsias a personas fallecidas a causa de esa enfermedad. √Čl lo supo y de inmediato la llam√≥.

Se reunieron con algunos de sus mejores alumnos, pues al profe le encantaba el trabajo en equipo, ‚Äúsin darle ese nombre era lo que generaba a su alrededor y sab√≠a a qui√©n consultar para cada experiencia‚ÄĚ.

As√≠ Teresita Montero Gonz√°lez, Jos√© Hurtado de Mendoza Amat, Victoria Cap√≥ de Paz y el propio Borrajero formaron el Grupo Especial de Trabajo de Anatom√≠a Patol√≥gica, perteneciente al Ministerio de Salud P√ļblica, que pronto se convirti√≥ en una residencia para los veteranos especialistas y otros que se sumaron.

Grupo especial de trabajo de anatomía patológica para la COVID-19, en el Hospital Hermanos Hameijeiras, en La Habana, Cuba, el 26 de agosto de 2021. Tomado de ACN.

‚ÄúLos martes y los jueves sent√≠amos alegr√≠a porque nos √≠bamos a encontrar, la relaci√≥n entre todos era de mucha camarader√≠a, esos meses resultaron incre√≠bles y pudimos trabajar con √©l como si fu√©ramos estudiantes de nuevo. Desde que decidimos hacer la especialidad Borrajero siempre estuvo ah√≠, y, sin adorarlo, ten√≠amos la certeza de que siempre estar√≠a presente, como mismo est√° el Sol todos los d√≠as‚ÄĚ, afirm√≥ la doctora Virginia Cap√≥ de Paz.

Del Hospital Hermanos Ameijeiras el equipo se traslad√≥, el 29 de noviembre, al Instituto de Nefrolog√≠a Dr. Abelardo Buch L√≥pez, a un aula m√°s peque√Īa, donde tambi√©n se le extra√Īa y se le rinde homenaje como les ense√Ī√≥: honrando la especialidad y desentra√Īando los misterios de las enfermedades, en especial de la COVID-19, pues para el doctor no exist√≠a nada m√°s apasionante que hacer un buen diagn√≥stico.

A sus 81 a√Īos Jos√© Hurtado de Mendoza Amat ‚ÄĒmiembro del Grupo Nacional de Anatom√≠a Patol√≥gica y de Honor de la Sociedad Cubana de la especialidad, as√≠ como profesor Titular y Consultante del Hospital Naval‚ÄĒ es entre todos los alumnos de Borrajero, que actualmente se encuentran activos y en el territorio nacional, quien m√°s a√Īos llevaba a su lado.

Profesor Titular y Consultante del Hospital Naval José Hurtado de Mendoza Amat. Foto tomada de ACN

Hurtado conoci√≥ al que ser√≠a su maestro para toda la vida en 1962, cuando estudiaba para convertirse en m√©dico. Por aquel momento Borrajero, con solo 32 a√Īos, comenzaba al frente de la C√°tedra de la especialidad en la Facultad de Medicina.

Durante esos a√Īos, producto de la emigraci√≥n, las asignaturas quedaron debilitadas en su plantilla docente y esa carencia afect√≥ tambi√©n a la Anatom√≠a Patol√≥gica, pues de siete profesores solo quedaron dos.

En tales condiciones era imposible atender a la gran cantidad de estudiantes que llegaron a las aulas, por lo que hasta el Hospital Cl√≠nico Quir√ļrgico Mercedes del Puerto (actual Joaqu√≠n Albarr√°n), donde trabajaba el pat√≥logo, llegaron el decano de la Facultad y el jefe del departamento de Medicina, para proponerle que impartiera clases en la universidad.

Borrajero no ten√≠a nombramientos ni desempe√Īaba la docencia, pero contaba con los conocimientos y habilidades adquiridos tras muchas horas en los laboratorios. Desde que en 1950 empez√≥ como alumno interno en el departamento de Anatom√≠a Patol√≥gica del Hospital de Maternidad Am√©rica Arias se introdujo por completo en la patolog√≠a, sin pensar en otra especialidad.

Cuando le propusieron asumir la jefatura de la C√°tedra, acept√≥ esa nueva etapa dentro de la disciplina, pero manteniendo sus responsabilidades asistenciales y cient√≠ficas en el Cl√≠nico Quir√ļrgico y la jefatura del departamento de Anatom√≠a Patol√≥gica del Hospital Nacional (actual Enrique Cabrera), adem√°s de apoyar el trabajo de ese departamento en el Hospital William Soler.

Pocas jornadas antes de su partida f√≠sica, el propio Borrajero nos cont√≥ en una entrevista que, para asumir la docencia de los m√°s de 900 estudiantes que empezaron en enero de 1963, fue necesario captar personal con conocimientos de la especialidad, ya fuese como alumnos o residentes emp√≠ricos, porque en aquel momento no exist√≠a un programa de residencia. ‚ÄúCon mi presencia y la de otros dos no era suficiente‚ÄĚ, acot√≥.

“Creamos un grupo de 17 o 18 entre alumnos ayudantes, internos, residentes y formamos un colectivo para la docencia. Había que organizar al personal, los materiales, crear condiciones de logística de la docencia teórica y práctica, y en los meses de noviembre de 1962 y enero de 1963 se preparó ese equipo que lo he nombrado fundacional de la Anatomía Patológica de la Revolución.

‚ÄúFueron los pioneros en ese trabajo, gente joven, entusiasta, que desempe√Īaron y a√ļn desempe√Īan un papel important√≠simo en la patolog√≠a de Cuba y en otros pa√≠ses‚ÄĚ, reconoci√≥ el especialista.

Uno de los que se acerc√≥ a √©l con los deseos de convertirse en alumno ayudante fue Hurtado, a quien definir√≠a casi 60 a√Īos despu√©s como ‚Äúun hombre persistente, porque cuando se propone algo no para hasta lograrlo‚ÄĚ. Y el joven aspirante a ser galeno se propuso ser pat√≥logo.

√Čl era alumno del Cl√≠nico Quir√ļrgico y al saber sus intenciones con la especialidad, Borrajero lo incorpor√≥ al departamento. Rememor√≥ el doctor que en aquellos a√Īos se pod√≠an contar con los dedos la cantidad de profesores especialistas que hab√≠a y el grupo de docentes estaba integrado, en su mayor√≠a, por estudiantes de varios cursos.

Hurtado siempre trataba de ir al hospital cuando el profesor pasaba por all√≠ a ver las muestras y realizar los diagn√≥sticos. A√ļn recuerda la forma en que su maestro analizaba las biopsias, autopsias y citolog√≠as de ese hospital y del Nacional y, mientras lo hac√≠a, se cercioraba de compartir conocimientos para que los dem√°s tambi√©n aprendieran.

‚ÄúLe copi√© hasta su estilo para mover las l√°minas en la platina del microscopio, quitaba el herraje y lo hac√≠a con las manos, pero yo no era el √ļnico que lo copiaba, casi todos los que nos formamos con √©l lo hac√≠amos as√≠‚ÄĚ, dijo.

Para el patólogo el genio del profesor y su acuciosidad para determinar los padecimientos se debía a su memoria fotográfica. “En varias ocasiones le consulté casos vistos con anterioridad y con solo observar la lámina se daba cuenta de que la había visto antes y cuál era la enfermedad del paciente.

‚ÄúEra capaz de hacerlo, a pesar de todo su trabajo como consultor central de Anatom√≠a Patol√≥gica en el pa√≠s y m√°s cuando se cre√≥ el Centro Nacional de Referencia de la especialidad en el ‚ÄúAmeijeiras‚ÄĚ, donde recib√≠a los diagn√≥sticos m√°s complejos, incluso de otras naciones, y siempre ten√≠a una respuesta‚ÄĚ.

Sobre Borrajero, uno de sus alumnos m√°s longevos, solo tiene palabras de admiraci√≥n: ‚ÄúEra muy laborioso, prueba de ello es que nunca quiso jubilarse y se demor√≥ en pasar a ser profesor Consultante, teniendo todos los m√©ritos, por permanecer activo como jefe de departamento‚ÄĚ.

Cuando en su carrera, por asumir responsabilidades administrativas, Hurtado estuvo alejado de la atenci√≥n directa, no perdi√≥ el contacto con el maestro y luego de tantos a√Īos de cercan√≠a insiste en que nadie lo podr√° sustituir.

‚ÄúM√°s all√° de los cargos que desempe√Ī√≥ ‚ÄĒprofesor principal de la asignatura a nivel nacional, jefe del tribunal de doctorado, del Grupo Nacional, presidente de la Sociedad Cubana de Anatom√≠a Patol√≥gica, y posteriormente Presidente de Honor ‚ÄĒ lo distingu√≠a el ser muy humano y afectuoso, nunca lo vi maltratar a nadie, era muy √©tico, y cuando ten√≠a que discutir un diagn√≥stico defend√≠a los criterios de manera objetiva sin caer en la prepotencia, sino de forma educativa‚ÄĚ.

La pat√≥loga del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kour√≠, Virginia Cap√≥ de Paz, ‚ÄúVicky‚ÄĚ, quien es vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Anatom√≠a Patol√≥gica y secretaria del Grupo Nacional de la especialidad, recuerda con cari√Īo y admiraci√≥n cada frase y conocimiento adquirido del profe Borrajero.

Foto tomada de ACN

Ella lo conoció en 1973, cuando se presentó para hacer el internado vertical en el Hospital Universitario Calixto García. A partir de ese momento hizo la residencia con él, participó a su lado en la docencia de las brigadas José Antonio Echeverría y tuvo todo su apoyo durante el servicio social.

‚ÄúDesde la residencia ‚ÄĒcoment√≥‚ÄĒ estaba muy pendiente de la preparaci√≥n de los alumnos, promov√≠a encuentros, nos hac√≠a participar en eventos cient√≠ficos y estimulaba a que nos super√°ramos. √Čl le√≠a cada publicaci√≥n sin importar si su nombre podr√≠a aparecer o no y era capaz de discutir diagn√≥sticos y asumir que el de nosotros ten√≠a m√°s valor que el suyo, y eso habla de su humildad‚ÄĚ.

Vicky siempre tuvo la certeza de poder contar con su profe de tantos a√Īos, ‚Äúme salv√≥ de muchos apuros en padecimientos dif√≠ciles de identificar y cuando termin√© el doctorado me incorpor√≥ al tribunal permanente de grado cient√≠fico. Sent√≠ que me ten√≠a mucha consideraci√≥n y respaldaba los avances que tuve en la especialidad‚ÄĚ, expres√≥.

Borrajero insist√≠a en que, como parte de la superaci√≥n profesional, realizaran publicaciones cient√≠ficas, algo que durante estos meses de pandemia y desde su ausencia el equipo no ha dejado de hacer y que, seg√ļn la doctora, continuar√°n haciendo como tributo a su memoria.

Tambi√©n como aspirante a pat√≥loga la Teniente Coronel Teresita Montero Gonz√°lez ‚ÄĒjefa del Centro de Desarrollo del Hospital Militar Central Dr. Luis D√≠az Soto, profesora e investigadora Titular de esa instituci√≥n y primera especialista de la materia en las Fuerzas Armadas Revolucionarias‚ÄĒ conoci√≥ a su maestro de toda la vida, y con el tiempo y el cari√Īo pas√≥ a ser para √©l ‚Äúla Tere o la ni√Īa‚ÄĚ.

Foto tomada de ACN

Siendo estudiante el profe supo de su constancia, laboriosidad y eficiencia, pues desde que en 1982 se inaugur√≥ el ‚ÄúAmeijeiras‚ÄĚ, Tere se vincul√≥ a trav√©s de las reuniones nocturnas que realizaban las sociedades cient√≠ficas, en las cuales se discut√≠an los casos m√°s complejos.

‚ÄúLos encuentros eran para especialistas y ah√≠ estaba √©l como jefe de la especialidad. En una ocasi√≥n me hicieron un reconocimiento por ser la √ļnica residente que estuvo en todas las presentaciones‚ÄĚ, rememor√≥.

A partir de ese momento la empat√≠a fue mutua y al graduarse como especialista, en 1992, se mantuvo vinculada al ‚ÄĚAmeijeiras‚ÄĚ y con el desarrollo de la citopatolog√≠a en esa instituci√≥n. En 2001 se grad√ļo de Doctora en Ciencias M√©dicas y pas√≥ a integrar el Grupo Nacional de Anatom√≠a Patol√≥gica.
Con el t√≠tulo en mano ‚Äúme agarr√≥ como una carterita debajo del brazo para todo lo que ten√≠a que ver con la docencia y la investigaci√≥n‚ÄĚ, relat√≥.

Ese v√≠nculo se fortaleci√≥ con los a√Īos y cuando ella, en 2009, empez√≥ al frente del grupo de la especialidad en La Habana analizaban juntos los problemas de la provincia y tambi√©n a su lado organiz√≥ los planes y programas de estudio relacionados con la Anatom√≠a Patol√≥gica en la Facultad de Tecnolog√≠a de la Salud.

‚ÄúEl profe defend√≠a la especialidad a ultranza e incluso nos ense√Īaba a lidiar con los errores, a corregirlos y a que no los cometi√©ramos por presi√≥n de nadie‚ÄĚ, dijo.

Cuando ella le propuso crear el Grupo Especial de Trabajo de Anatom√≠a Patol√≥gica, nunca pens√≥ que tras una vida dedicada a defender la especialidad Borrajero iba a aprender tanto con ese equipo y que el solo hecho de adquirir nuevos conocimientos, a sus 91 a√Īos, lo hiciera tan feliz.

‚ÄúPon√≠a de su experiencia y su cosecha, pero era capaz de reconocer lo nuevo y eso fue una ense√Īanza para nosotros. Aprend√≠a de cada uno, hac√≠a un colectivo y reun√≠a a todos para dar posibilidades de soluci√≥n a los problemas, siempre contando con los dem√°s, incluso con aquellos que estaban en otras provincias‚ÄĚ.

La m√°ster en Ciencias Laura L√≥pez Mar√≠n ‚ÄĒespecialista de II grado en Anatom√≠a Patol√≥gica, profesora Auxiliar y pat√≥loga del Instituto de Nefrolog√≠a Dr. Abelardo Buch L√≥pez‚ÄĒ fue una de las doctoras que se incorpor√≥ despu√©s de creado el Grupo, a partir del inter√©s de los profesores de nefrolog√≠a de combinar los estudios de patolog√≠a y los de convalecientes de la COVID-19 con enfermedad renal cr√≥nica. Habl√≥ con Borrajero y √©l le dio la bienvenida al equipo.

Máster en Ciencias Laura López Marín, especialista de II Grado de Anatomía Patológica. Foto tomada de ACN

A√Īos atr√°s tambi√©n le hab√≠a dado la bienvenida a la especialidad cuando le realiz√≥ la temida entrevista. Ella era madre de un beb√© de tres meses y llevar ambas cosas ser√≠a un enorme reto.
‚ÄĒ ¬ŅPero as√≠ vas a hacer Anatom√≠a Patol√≥gica?
‚ÄĒS√≠, profe
‚ÄĒ ¬ŅTe vas a estudiar todos los libros?
‚ÄĒS√≠, profe
Tras intercambiar esas palabras √©l confi√≥ en su determinaci√≥n. Laura se gradu√≥ en 2003 como pat√≥loga y cuatro a√Īos despu√©s comenz√≥ en el Instituto de Nefrolog√≠a. Como todos sus alumnos cont√≥ siempre con el apoyo de Borrajero, desde que inici√≥ la residencia en el Hospital Militar Dr. Carlos Juan Finlay. A √©l le consultaba los casos m√°s dif√≠ciles y nunca tuvo un no como respuesta.

‚ÄúMe dec√≠a: ¬ęVen mijita¬Ľ y no hubo de su parte un despu√©s o un ahora no, m√°s tarde. De su experticia aprend√≠ mucho y siempre llegaba a un diagn√≥stico de certeza. A mi consideraci√≥n era un genio, capaz de recordar cada caso, hasta la edad del paciente‚ÄĚ.

Para la doctora, poder regresar durante estos meses a su lado fue vivir otra residencia, y es que lo mismo encontraba lesiones de patología general que tumores y alteraciones desconocidas.

‚Äú√Čl trataba de averiguarlo todo con un √≠mpetu tremendo y conform√≥ un equipo perfecto en el que tambi√©n est√° su impronta‚ÄĚ, por eso aspiran a elaborar m√°s art√≠culos cient√≠ficos, adem√°s de los que ya est√°n publicados, y a realizar tesis de residencia, maestr√≠a y doctorado con toda la informaci√≥n recopilada y que empez√≥ con √©l. ‚ÄúEso ser√° una fortaleza para la especialidad a la que tanto le dedic√≥‚ÄĚ, afirm√≥.

Otra de las muchachitas del profe Borrajero fue la doctora Licet Gonz√°lez Fabi√°n, especialista de II grado en Anatom√≠a Patol√≥gica y profesora e investigadora Auxiliar del Instituto de Gastroenterolog√≠a. Ella pas√≥ a integrar el Grupo luego de la muerte del profesor, pero con la certeza de que contin√ļa presente en cada diagn√≥stico.

Doctora Licet González Fabián, especialista de II Grado en Anatomía Patológica y profesora e investigadora Auxiliar del Instituto de Gastroenterología. Foto tomada de ACN.

‚ÄúTodos los que nos formamos como pat√≥logos tenemos alguna experiencia con √©l, porque era quien daba el visto bueno para iniciar la especialidad‚ÄĚ, coment√≥.

Record√≥ que desde sus primeros pasos en ese campo, en 1998, conoci√≥ de su sencillez y humildad, y se convirti√≥ en un padre que con una sonrisa atend√≠a cada una de sus necesidades y dudas. ‚ÄúAl principio iba con miedo y √©l me hac√≠a sentir en casa y que no me pensara inferior a √©l‚ÄĚ.

Borrajero estuvo como presidente de su tribunal cuando Licet defendi√≥ la especialidad, la maestr√≠a y cuando se hizo especialista de II grado. Ella tambi√©n aspiraba a que estuviese ah√≠ el d√≠a en que defendiera su tesis de doctorado, aunque eso ya no ser√° posible, mantiene su compromiso de terminarlo ‚Äúporque todo el tiempo te impulsaba a seguir super√°ndote y a √©l se lo debo‚ÄĚ.

Es 9 de febrero de 2022, han pasado exactamente cinco meses del encuentro en aquella aula y a√ļn duele cada palabra sobre el eterno profesor de Anatom√≠a Patol√≥gica. Sirva este trabajo para honrar su memoria y el quehacer de todos sus alumnos, quienes sin dudas mantendr√°n vivo su legado.

Foto tomada de ACN
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