La diabetes mellitus es una enfermedad frecuente, sobre todo en las personas mayores de 60 años. En estas edades, la enfermedad tiene características particulares, tales como: el largo tiempo de evolución, la asociación con otras enfermedades crónicas y la polifarmacia.
Las enfermedades no transmisibles (ENT) son condiciones que tienen una etiología compleja, multifactorial, con largos períodos de incubación o latencia, extensos períodos subclínicos, prolongado curso clínico y avance progresivo a complicaciones, sin resolución espontánea en el tiempo.
El primer requisito para obtener una gota de sangre de la yema de un dedo por medio de un pinchazo con el fin de hacerse una glicemia, es tener las manos recién lavadas, y frotar con una mota de algodón humedecido con alcohol el sitio del pinchazo y después secarlo con otro algodón sin alcohol.
La evidencia científica ya ha aportado elementos que permiten afirmar la relación nociva entre la diabetes y las enfermedades cardiovasculares y vasculares. Basta decir que el riesgo de padecer estas últimas se triplica para las personas que tienen alterados sus niveles de glucosa.