Éxitos y perdurabilidad de un sueño

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Poco sabía entonces la muchacha que la profesión escogida le permitiría ayudar a tantas personas y no solo desde el punto de vista de la salud, pues el vínculo constante con la comunidad “nos permite incidir sobre los factores de riesgo, modificar estilos de vida, conocer las condiciones socioeconómicas de la población”.

En la actualidad Mailin se desempeña como jefa del Departamento de Enfermería en el policlínico de Puentes Grandes, institución que muestra indicadores de excelencia, “pues desde el año 2012 no tiene mortalidad infantil, lo que más repercute es el bajo peso, pero ninguna incidencia es propia de la atención primaria”.

Perfeccionar el Programa, una necesidad

Para la doctora María Elena Soto Entenza —especialista de Primer Grado en Medicina General Integral (MGI) y Máster en Educación Médica— los años en que trabajó como médico de familia en su natal provincia de Cienfuegos han sido decisivos para su posterior desarrollo profesional.

La jefa del Departamento Nacional de Atención Primaria de Salud en el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), resaltó que si Cuba exhibe hoy resultados por encima de otras naciones “eso mucho tiene ver con el triunfo de la Revolución y porque hay una tremenda voluntad política de cuidar la salud del pueblo”.

Recordó que la fecha fundacional del Programa guarda relación con el momento en que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz lo inauguró en la barriada de Lawton, en el municipio de Diez de Octubre, y que con posterioridad se extendió a todo el país. “Fue una idea genial que nació para quedarse y será eterna, pues la concepción del médico y la enfermera de la familia es muy válida para el mundo; esa labor conjunta logra transformar y mejorar el estado de salud de la población”.

Doctora María Elena Soto Entenza, jefa del Departamento Nacional de Atención Primaria de Salud del MINSAP. Foto: Agustín Borrego

Consciente de que “esta obra no es perfecta”, subrayó la necesidad de seguirla cultivando, haciendo valer las ideas de Fidel. “Hoy estamos rescatando esos principios fundacionales que, por determinadas razones, no se están desarrollando bien. De ahí que desde el Ministerio se elaboró un diagnóstico en el cual participaron médicos y enfermeras de la familia, y también se tuvieron en cuenta los criterios de los ciudadanos.

“Con todos esos elementos se conformó un plan de perfeccionamiento del Programa, el cual empezó a implementarse a partir de abril, e incluye un grupo de aspectos dirigidos a garantizar, sobre todo, la estabilidad de los médicos de la familia. Por ejemplo, que los especialistas se mantengan como mínimo dos años y, en el caso de los residentes, los tres de duración de la especialidad, la cual se extendió para lograr una mejor preparación”.

La directiva del MINSAP precisó la importancia de aumentar los niveles de resolutividad; es decir, en el nivel primario de atención —entre lo que hace el consultorio y el policlínico— debe solucionarse el 70 % de los problemas de salud.

Explicó que existen las condiciones para ello, aunque advirtió que hay dificultades objetivas y subjetivas sobre las cuales se trabaja. “Una prioridad es el completamiento de las estructuras de dirección, ya que es fundamental que el Programa esté bien dirigido. Hoy, prácticamente, más del 98 % de los cuadros de atención primaria son especialistas preparados, me refiero a los directivos de policlínicos, los jefes de los grupos básicos de trabajo, los directores y subdirectores municipales de salud”.

Reconoció que un grupo de consultorios tienen dificultades constructivas; no obstante, durante este año más de mil fueron intervenidos, y alrededor de 250 policlínicos de los 449 con que contamos.

“Debemos lograr —manifestó— que todo funcione bien, como está establecido, y ese médico y enfermera cumplan los aspectos relacionados con la promoción y prevención de salud y, lógicamente con la atención médica. Por mucho desarrollo de las tecnologías de punta, este Programa será siempre fundamental para garantizar una cobertura universal”.

“Siempre seré médico de familia”

Doctor Julio Aguilar Guerra. Foto: Agustín Borrego

Aunque dos veces ha ocupado responsabilidades de dirección el doctor Julio Aguilar Guerra, especialista de Primer Grado en MGI, y trabajador del policlínico Efraín Mayor, del municipio del Cotorro, afirma que siempre será médico de familia.

Tanto él como la enfermera Mailin —atendiendo a la entrega en el trabajo— participaron recientemente en un coloquio organizado por el MINSAP sobre el significado de las ideas de Fidel en el desarrollo de la atención primaria, oportunidad donde expusieron sus vivencias acerca del quehacer que ambos desarrollan en las comunidades donde laboran.

Cooperante internacionalista en cuatro ocasiones, dos de estas en la República Popular de Angola, para Julio ser profesional de la salud es un privilegio, cuya base es el pensamiento de Fidel. A ello se le agrega una cuota adicional de orgullo porque implica ser humano, humilde, modesto.

“El médico de la familia debe ganarse con su quehacer diario el cariño del pueblo, no hay satisfacción más grande que se reconozca lo que uno hace por la comunidad. Tiene, además, que educar mediante su labor diaria y el cumplimiento de su deber. Ser médico significa un reconocimiento, porque salvar vidas —como expresó Fidel— es la obra humana más perfecta que puede existir”.

Tomado de: Trabajadores

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